viernes, 21 de noviembre de 2008

Velas


A Luis J. Pisonero

Respiras tan cerca que produces una pequeña confusión en mi cabeza.
Nuestra piel nos llama y siento que las velas que apagamos quedaron atrás, pero esas velas más cercanas siguen echando humo y mientras más soplo para terminar de apagarlas más humo echan. De esto deduzco que será por algo no concretado. Aunque las velas que ahora tienen fuego son presente, alguna está entre ellas y el pasado, y no sé cuándo se pueda apagar, quizá cuando se concrete todo, quizá cuando se agote el tiempo.


domingo, 9 de noviembre de 2008

Una de Sapos


En esta oportunidad escribo para terminar de una vez con el cuento de hadas del príncipe azul. A nosotras las mujeres, desde niñas, nos meten en la cabeza que debemos besar a muchos sapos para encontrar al verdadero príncipe. Pero amig@s los príncipes de verdad verdad están en Europa y no son azules, el resto se encuentra en los cuentos de hadas. Nosotras no somos Blanca Nieves, Bella durmiente o Cenicienta, aunque a veces nos parecemos mucho a esta última por lo de cachifas no por bailes REALES (Reyes, reinas y afines) precisamente. Al menos yo estoy cansada de besar a tantos sapos y nunca encontrar al chico ideal, pero es que también entendí que ellos no existen... Así como se los digo, somos humanos así que no hay hombre perfecto, todos tenemos virtudes al igual que defectos… Sí he encontrado chicos que han sabido aportar a mi vida pequeños detalles y hacerla más interesante y eso se agradece.


Besen hombres, no sapos… Ese es mi consejo.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Por la reivindicación de los semáforos






En esta oportunidad me tomo la molestia de informarles que en las próximas elecciones regionales estaré lanzando mi modesta candidatura para el cargo de CONCEJAL. Por supuesto, necesito su apoyo para conseguir alcanzar tan importante puesto.


Estoy cansada de ver cómo ni conductores ni peatones respetan los semáforos, así que, mi slogan de campaña será: “Por la reinvidicación de los semáforos”


Yo sé que me dirán que debo acostumbrarme a que estamos en Venezuela y que las cosas en este país jamás cambiarán y bla, bla, bla… Pero si nos quedamos callados ante leyes, políticos que no son más que micos y ante actitudes de la población por cierta “cultura” ya implatada, entonces, quizás jamás sabremos lo que es un país desarrollado…


Por último, pero no menos importante, mi candidatura contará con el honor de estar apoyada por la Iglesia del Libre Albedrío (ILA)