Respiras tan cerca que produces una pequeña confusión en mi cabeza.
Nuestra piel nos llama y siento que las velas que apagamos quedaron atrás, pero esas velas más cercanas siguen echando humo y mientras más soplo para terminar de apagarlas más humo echan. De esto deduzco que será por algo no concretado. Aunque las velas que ahora tienen fuego son presente, alguna está entre ellas y el pasado, y no sé cuándo se pueda apagar, quizá cuando se concrete todo, quizá cuando se agote el tiempo.